I E n algunas ocasiones me siento un poco sola y lloro, pero a los humanos de ahí abajo parece gustarles. Según me han contado los halcones, esperan ansiosos mi llanto, por algo de que las plantas crecen. Desde aquí arriba he visto a mujeres bailando para que caigan mis lágrimas, pero a otros no les gusta demasiado y se tapan la cabeza. Otros solo me observan, y hay quien canta, lo único que sé es que cuando lloro toda cambia ahí abajo, me gustaría saber el por qué. Mientras descubro la forma de bajar, seguiré llorando. Cristina Piñero, 2º ESO-A II H ace tiempo que estoy muerto, dos años. No puedo ver ni oír ni hablar ni tampoco respirar, pero sí puedo pensar. No me había dado cuenta de lo buena que era mi vida, ni de la suerte que tenía de la gente con la que la compartía hasta este momento. Ahora me doy cuenta de que debí haber hecho el viaje con ella, pero no lo hice, y ahora ya n...
Club de Lectura y Escritura